viernes, 22 de setiembre de 2006

Kamishibai, teatro de papel

Atsuko-Ku, la princesa de Saturno
Rafael Cippolini-María Delia Lozupone
Ciclo coordinado por Amalia Sato en el CCEBA.

Ayer, jueves 21 de septiembre, día de la primavera, viví uno de los momentos más lindos en lo que va del año; con Rafael Cippolini llevamos a cabo la primer lectura pública de un cuento ilustrado que hicimos juntos y se llama "Atsuko-Ku, la princesa de Saturno". Este trabajo es una adaptación de un cuento tradicional japonés: "Kaguyahime, la princesa de la luna".


El kamishibai es un teatro de imágenes de origen japonés, en donde se lee un cuento mientras se van sucediendo láminas que están ordenadas dentro de un pequeño retablo de madera que las enmarca; Amalia Sato (teatrodepapel@yahoo.com.ar) coordinó este ciclo que recupera esta tradición, para el CCEBA durante los jueves del mes de septiembre.

*Link ciclo Teatro de Papel*

Estuve trabajando las imágenes como fragmentos de una ópera, casi como una régie visual, ordené elementos geométricos y sencillos (un referente muy importante para mí en este trabajo fue Ayax Barnes), de fácil lectura a la distancia, que combinados construyen las ilustraciones, realizadas digitalmente.


Estoy muy emocionada de haber podido compartir esta obra con colegas y amigos que asistieron a la función, algunos de estos son: Sonia Esplugas; Luciana Fernandez; María Paula Dufour y su entusiasta marido; Cecilia Fernandez; Irene Singer y su hijito Gabriel; Isol; Teresa Ricciardi; Tania de Cristófolis; Eleonora Arroyo; Roberto Cubillas; María Alcobre; Liniers; Ariana Jenik; Silvia Gabarrot; Agnese Lozupone; Carlota Cairo; Amalia Sato; Natalia Mendez; Marina Mariasch y sus dos hijos; Pablo Sapia y su hijito; Marina Cañardo; Emiliano López y María; Diego Posadas; Daniela de la librería Hernandez, Alejandra Valente, Sebastián Quintana y Damián Vives entre otros.

A ellos y a todos los que concurrieron un cálido abrazo y un agradecimiento por habernos acompañado.

Para ustedes una selección de imágenes y textos de los mejores momentos de la narración.



"(...) El venerable Tororo quedó suavemente enceguecido por una luz en la que se fundían colores desconocidos para los hombres, y sus oídos se hundieron en un retumbar de címbalos que los peces reverenciaron. Y tras el divino resplandor pudo adivinar una presencia enorme, del volumen de una ballena pero que se movía con la dócil gracia de una gacela. Sus rasgos eran preciosos: una niña gigante vestida de rojo y de interminables cabellos verdes."

Texto de Rafael Cippolini, imagen de M.D.Lozupone, junio de 2006

"(...) La anciana Tororo se trepó a un árbol y desde su copa besó a la preciosa niña que traía a su marido en brazos. Regresó a su humilde casa y ofrendó a los dioses del fuego y el mar con inciensos y rocas. Y de inmediato obsequió a la niña con el pastel más grande de la historia de la Gran Metrópoli Imperial de Onibara.”

Texto de Rafael Cippolini, imagen de M.D.Lozupone, junio de 2006

"(...) Un día, pidiéndoles disculpas y con las mejillas humedecidas, les rogó atención porque anunció revelarles el secreto de su verdadera naturaleza. Tomo a los ancianos entre sus extensos brazos y se confesó.”

Texto de Rafael Cippolini, imagen de M.D.Lozupone, junio de 2006

"(...) La muchacha de los verdes cabellos era ahora verdaderamente una princesa resplandeciente, y sus anillos iluminaron los cielos y todas las constelaciones le respondieron con un remolino de brillantes colores.”

Texto de Rafael Cippolini, imagen de M.D.Lozupone, junio de 2006

"(...) Una vez más, les pidió que no se entristecieran con su partida y flotando se sumó a la ronda que la comitiva saturnina dibujaba sobre las aguas mientras, lentamente, se hundía en ellas.”

Texto de Rafael Cippolini, imagen de M.D.Lozupone, junio de 2006